Salta, 4 de abril de 2008

 

A mis descendientes, a los salteños en general:

 

Hace muchos años vinieron a este lugar el Sr. don Apolinario de Usandivaras y Allende y su esposa doña Manuela Figueroa y Toledo Pimentel. De esta pareja nació doña María Josefa de los Santos Usandivaras.

Todavía hoy tengo el recuerdo vívido de esa niña que jugaba en mis espacios abiertos, que disfrutaba la vida. La vi crecer día a día y pronto se convirtió en una jovencita de 16 años que se casaría, luego, con uno de los protagonistas de la historia que quiero contarles, don Antonino Fernández Cornejo, que por ese entonces tenía 38 años.

¿Quién era este hombre que enamoró a María Josefa?

El Coronel Mayor don Antonino Fernández Cornejo nació en Salta, en 1765. Su genealogía nos lleva hasta el Perú y nos habla de sangre inca. De sus grados militares, cargos y actividades realizadas a lo largo de su vida me interesa compartir con ustedes, entre otras situaciones, que en 1810, fecha de gran significación para nuestra patria, fue Alcalde ordinario de 2° voto del Cabildo de Salta, que se pronunció por la Revolución de Mayo; pronunciamiento que trajo como consecuencia la orden, por parte del gobernador realista Isasmendi, de prisión durante varios días; esta prisión se hizo efectiva aquí, transformándome en ese momento de hogar en cárcel. Con dolor recuerdo esta injusticia humana; mis muros se estremecen al pensarme como cárcel.

Años después, desde 1814 a 1815, fue Gobernador militar de esta ciudad y el 10 de agosto de 1821 fue electo primer Gobernador constitucional de la provincia de Salta. Durante este tiempo me convertí en Casa de Gobierno. ¡Qué honor fue ese hecho, adquirir la imponencia propia de los lugares destinados para fines tan importantes. Sin embargo, poco me duró esta jerarquía porque el Coronel Mayor fue depuesto por la asonada del 22 de septiembre de 1821, oportunidad en la que fui objeto, junto a la ciudad, de un violento saqueo. La ciudad, toda, se cubrió de un manto de desolación y ruina absoluta. La revolución contra Cornejo fue proyectada, entre otros, por doña Magdalena Güemes y su esposo, don Román Tejada.

En 1834 fue nuevamente electo gobernador de la provincia de Salta y otra vez depuesto dos años después, en aquel entonces, por la invasión de Alejandro Heredia, agente de Juan Manuel de Rosas.

¿Qué imagen puedo transmitir a ustedes de Don Antonino Cornejo? Creo que basta decir que fue un hombre bondadoso, honrado, incapaz de ofender de intención a nadie y que, junto a su esposa María Josefa Usandivaras de Cornejo, formaron un gran hogar, modelo y ejemplo de correctos caballeros y grandes señoras, virtudes que transmitieron a sus sucesivas descendencias.

Indudablemente que, de quienes vivieron como dueños de esta casa, la figura destacada, después de la del coronel José Antonino Fernández Cornejo, fue la de su hijo don Juan Fernández Cornejo y Usandivaras quien se destacó, por una parte, como prestigioso industrial al instalar modernas maquinarias en el Ingenio “San Isidro” y, por otra parte, como político, al ser elegido senador por el Departamento de Campo Santo a la Honorable Legislatura , a raíz de la reforma de la Constitución provincial de 1875 que estableció el sistema bicameral y de cuya Honorable Convención fue diputado por Anta, junto con otros hombres destacados de Salta.

Quiero despedirme de ustedes retomando las palabras que, como epígrafe, escribí en el libro “Aquí estoy, presa de melancolía, en el mismo lugar de siempre. Quieta, inmóvil, sin el esplendor de tiempos pasados, pero de pie”.

Albergué durante 205 años a una familia patricia, la de los Cornejo, y fui hogar de cinco generaciones. Cada uno de los que aquí vivieron tuvo su propia historia y todas ellas han impregnado las anchas paredes de que estoy hecha.

 

La casa (1)

 

(1) Carta escrita por la Prof. Helena Fiori para la presentación del libro Casas Históricas de Salta. La casa de Cornejo del Dr. Atilio Cornejo que fuera realizada en la casa de Alvarado 567, el 4 de abril de 2008.