El encuentro reunió a referentes académicos de distintos continentes para reflexionar sobre el rol de las universidades católicas frente a los desafíos globales.
En el marco de la Asamblea General 2025 de la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), se desarrolló la mesa redonda “La universidad católica y el Pacto Mundial por la Educación”, un espacio de diálogo que puso en el centro el compromiso de las instituciones de educación superior con la propuesta educativa del Papa Francisco.
La actividad fue moderada por el Ing. Rodolfo Gallo Cornejo, rector de la Universidad Católica de Salta, quien condujo la conversación con una mirada integral sobre el papel de las universidades católicas como agentes de transformación global.
Participaron como ponentes el P. Luis Fernando Múnera Congote, S.I., rector de la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia); el P. Joseph CC, rector de Christ Deemed to be University (India); y el P. Pablo Tiong, O.P., vicerrector de Asuntos Religiosos de la University of Santo Tomas (Filipinas).
Durante sus intervenciones, los expositores compartieron experiencias institucionales inspiradas en los principios del Pacto Mundial por la Educación, que invita a poner a la persona en el centro, fomentar la escucha y el diálogo, y generar una amplia alianza para educar.
Se destacó el papel de las universidades católicas en la promoción de una educación que forme conciencia crítica, impulse la responsabilidad colectiva y responda a realidades marcadas por la desigualdad, el conflicto y la exclusión.
Asimismo, se compartieron iniciativas interreligiosas, programas de compromiso comunitario y espacios de diálogo que fortalecen el tejido social desde la inclusión, el respeto y la justicia. También se subrayó la importancia de integrar la fe, la cultura y la acción social en la vida universitaria, especialmente entre los jóvenes, como camino para encarnar los valores del Pacto Mundial por la Educación en contextos diversos.
Esta mesa redonda reafirmó el compromiso de las universidades católicas con una educación transformadora que, inspirada en el Evangelio, busca responder a los desafíos globales mediante la colaboración, el diálogo intercultural y la esperanza activa. En tiempos de crisis e incertidumbre, el Pacto Mundial por la Educación se proyecta como una hoja de ruta ética y humanista hacia un futuro más fraterno y sostenible.