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“Donde muchos levantan barreras, nosotros construimos puentes”: UCASAL, una universidad de puertas abiertas

El Mg. Lic. Estanislao Villanueva Cornejo, vicerrector de Extensión e Integración Universitaria de UCASAL, participó del ciclo Interfaces y reflexionó sobre los desafíos de la educación superior, el aprendizaje en territorio y la necesidad de fortalecer los vínculos entre la universidad y la comunidad.

Cuando se piensa en una universidad, las aulas, los docentes y la investigación suelen ocupar el centro de la escena. Sin embargo, buena parte del impacto de una institución de educación superior se construye también fuera de sus espacios tradicionales: en las calles, junto a las comunidades, en las organizaciones, en los proyectos de desarrollo y en el vínculo cercano con la sociedad.

En ese marco, la extensión universitaria adquiere un rol estratégico. Para el Mg. Lic. Estanislao Villanueva Cornejo, vicerrector de Extensión e Integración Universitaria de UCASAL, se trata de una función sustantiva que permite conectar el conocimiento generado en la universidad con las necesidades concretas del territorio.

“El rol que tiene la universidad en el medio es importantísimo. Desde la extensión, lo que hacemos es conectar todo el conocimiento y volcarlo al territorio”, asegura el vicerrector.

El concepto de universidad en la actualidad va de la mano con la integración. Hoy, la docencia, la investigación y la extensión no funcionan como áreas aisladas, sino como dimensiones que se potencian entre sí.

Una universidad que aprende con la sociedad

La extensión también supone repensar dónde y cómo se produce el aprendizaje. En este sentido, el trabajo con comunidades y las experiencias en territorio ocupan un lugar cada vez más relevante en la formación de los estudiantes.

“Aprender haciendo” implica poner en práctica los conocimientos adquiridos en el aula, pero también desarrollar capacidades que difícilmente pueden incorporarse únicamente desde la teoría.

“La experiencia en territorio es fundamental; permite probar todas las habilidades técnicas aprendidas en el aula y sumar nuevas habilidades, como el trabajo en equipo, el manejo del tiempo, la empatía, el liderazgo o el compromiso con el bien común”, explica Villanueva.

Esta mirada propone una formación que trasciende la adquisición de conocimientos disciplinares. Al mismo tiempo, plantea una universidad capaz de escuchar las demandas de su entorno. 

Más allá del auge de la inteligencia artificial y de los desafíos tecnológicos, existen otras problemáticas que requieren atención: la salud mental, la inclusión en el aprendizaje, la sostenibilidad, la familia y los valores, entre otras.

Frente a estos desafíos, la articulación aparece como una condición necesaria para generar transformaciones sostenibles.

“Ninguna institución puede transformar la realidad social por sí sola”, afirma Estanislao. En esa línea, destaca la importancia de construir vínculos con gobiernos, empresas, organizaciones sociales e instituciones intermedias.

“Hay que articular, hay que tejer redes y nosotros somos una universidad de puertas abiertas. Donde muchos levantan barreras, nosotros construimos puentes”, sostuvo el vicerrector.

Una nueva etapa institucional

La mirada sobre la extensión se vincula también con la etapa que atraviesa UCASAL. El proceso actual representa una continuidad con la historia de la institución, pero al mismo tiempo supone un proceso de innovación y madurez institucional.

“Una nueva etapa” que busca consolidar una universidad con una mirada integrada y transversal. “Queremos consolidar una universidad que se vea de manera unificada. Toda esa transversalidad nos obliga a trabajar de manera coordinada”, expresó.

En ese camino, la extensión tiene el desafío de conectar las capacidades académicas de la institución con áreas estratégicas para la región y con las demandas que surgen del territorio.

El objetivo es que la universidad pueda aportar desde sus distintas áreas de conocimiento al desarrollo de Salta y del norte argentino, fortaleciendo al mismo tiempo sus vínculos con la comunidad.

La pregunta por el futuro de la universidad también es, para Villanueva, una pregunta por la huella que una institución deja en la sociedad. Su visión se resume en una idea: una universidad cercana, abierta y comprometida, capaz de poner sus conocimientos y capacidades al servicio de las personas y de aprender de ellas en el proceso.

“Somos la universidad católica más federal que hay en la región”, destaca Estanislao. En ese sentido, el desafío de los próximos años no pasa únicamente por fortalecer el prestigio académico o la investigación, sino por profundizar una concepción integral de la universidad: una institución que enseña, investiga, escucha, articula y transforma.

Una universidad que, en sintonía con la visión de Villanueva, aprende con la sociedad y transforma desde el territorio.

Escuchá la entrevista: