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Desde su experiencia junto al Papa Francisco, Augusto Zampini habló en UCASAL sobre los desafíos de nuestro tiempo 

A partir de su recorrido en el Vaticano, el especialista puso en diálogo cuestiones sociales, ambientales y tecnológicas para plantear una pregunta central: al servicio de qué sociedad ponemos nuestras capacidades y conocimientos. 

Cinco años de trabajo junto al Papa Francisco le permitieron a Augusto Zampini conocer de cerca una Iglesia llamada a mirar los grandes desafíos del mundo desde una perspectiva integral. Abogado, doctor en Teología, magíster en Desarrollo Internacional y exsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede, Zampini visitó UCASAL el pasado jueves 24 de septiembre para participar del Ateneo de Ciencia, Tecnología y Religión y presentar su libro Un Dios rico en ternura y misericordia.

Su vínculo con Francisco fue una experiencia que, según relata, le permitió ampliar su perspectiva sobre las problemáticas sociales y ambientales. Durante esos años formó parte del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, creado por el Pontífice para reunir distintas áreas vinculadas con la acción social de la Iglesia. “Esa experiencia me ayudó a tener una visión global, porque ahí uno trabaja con todo el mundo”, explicó.

Desde esa mirada, el sacerdote destacó uno de los principales aportes del pensamiento de Francisco: la necesidad de comprender que las problemáticas sociales y ambientales están profundamente relacionadas. En ese sentido, se refirió a Laudato si’ y al concepto de ecología integral, que propone superar las divisiones entre naturaleza, sociedad y cultura. “No hay dos crisis sociales diferentes, una social y otra ambiental, hay una crisis socioambiental”, señaló, y agregó que es necesario “ir a las causas, no a los síntomas”.

 

La conversación también abordó el impacto de las nuevas tecnologías y el papel que pueden desempeñar en la construcción de una sociedad más justa. Para Zampini, no se trata de considerar a la tecnología como una solución automática a los problemas actuales, sino de preguntarse al servicio de qué modelo de sociedad se utilizan. “Las nuevas tecnologías pueden ayudar a una cultura del cuidado o pueden ayudar a incrementar una cultura del dominio”, sostuvo.

En esa línea, vinculó el pensamiento de Francisco con las enseñanzas del Papa León XIV y planteó los riesgos de una concentración excesiva del poder tecnológico y financiero. Según explicó, cuando ese poder queda en manos de unos pocos puede profundizar una lógica de dominación que afecta tanto a las personas como al planeta. Frente a ese escenario, propuso avanzar “de una cultura del dominio, una cultura del cuidado, de una cultura individualista, una cultura del bien común”.

La visita de Augusto Zampini a UCASAL permitió así abrir un espacio de reflexión en torno a algunos de los desafíos centrales de nuestro tiempo, desde una perspectiva que articula ciencia, tecnología, fe y compromiso social. Su experiencia junto al Papa Francisco y su mirada sobre el desarrollo humano integral aportaron nuevas preguntas para una comunidad universitaria que busca vivir y profundizar su identidad católica: una identidad llamada también a poner el conocimiento al servicio del cuidado, la dignidad humana y el bien común.