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Una Universidad comprometida con el encuentro: UCASAL en la Semana Social 2026

El Departamento de Doctrina Social de UCASAL formó parte de este encuentro nacional que convocó a representantes de distintos ámbitos para reflexionar sobre los desafíos sociales, políticos, económicos, tecnológicos y ambientales del presente desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia.

La Universidad Católica de Salta, a través de su Departamento de Doctrina Social, participó de la Semana Social 2026 “Puentes hacia el Bien Común”, un espacio nacional de participación, escucha y reflexión compartida sobre los desafíos que atraviesa la sociedad argentina y los caminos posibles para construir una sociedad más justa y fraterna.

El encuentro tuvo como eje el bien común, entendido desde la Doctrina Social de la Iglesia como la construcción de condiciones que permitan a todas las personas desarrollarse plenamente y vivir con dignidad. En este marco, se abordaron cuestiones vinculadas con la pobreza, el trabajo, la educación, la salud, la vivienda, la cultura, el cuidado ambiental, la participación ciudadana, las nuevas tecnologías y la transformación del mundo laboral.

La participación de UCASAL en este espacio permitió fortalecer la presencia institucional de la Universidad en ámbitos de reflexión y diálogo sobre la realidad social, poniendo en circulación una mirada que articula formación, pensamiento, compromiso y responsabilidad con el entorno.

Tender puentes para construir el bien común

El lema de esta edición propuso pensar el acto de “tender puentes” como una actitud concreta frente a una sociedad atravesada por divisiones y fragmentaciones.

Durante la Semana Social se destacó que construir puentes no implica eliminar las diferencias, sino generar las condiciones para encontrarse, escucharse y trabajar en torno a objetivos compartidos. El diálogo, el respeto, la participación y la capacidad de reconocer al otro fueron señalados como elementos fundamentales para fortalecer la amistad social y avanzar hacia una convivencia orientada al bien común.

Esta perspectiva también estuvo presente en la reflexión sobre la participación ciudadana y la necesidad de superar las dinámicas de enfrentamiento. Desde el marco de la Doctrina Social de la Iglesia, se planteó el desafío de pasar de la escucha al discernimiento y, posteriormente, a decisiones capaces de transformar la realidad.

Una mirada integral sobre los desafíos del presente

Uno de los aportes centrales de la Semana Social fue ampliar la conversación sobre el bien común frente a las transformaciones que atraviesan actualmente a la sociedad.

En este sentido, la agenda incorporó los desafíos que plantea la Inteligencia Artificial y la transformación del mundo del trabajo. El debate puso el foco en la necesidad de preparar a trabajadores, empresas, sindicatos, instituciones educativas y Estado para los cambios tecnológicos, promoviendo nuevas capacidades y condiciones de acceso más equitativas.

La discusión también recuperó una perspectiva fundamental para la Universidad: la tecnología no puede pensarse únicamente como un fenómeno técnico o económico, sino como una transformación social y cultural que debe permanecer al servicio del desarrollo humano. La dignidad y la centralidad de la persona fueron planteadas como criterios para orientar las decisiones frente a los cambios tecnológicos.

En esta misma línea, se reflexionó sobre los nuevos bienes comunes vinculados con la sociedad digital: el acceso equitativo a la tecnología, el derecho a información confiable, el uso responsable de los datos y el cuidado del ecosistema digital.

Del pensamiento al compromiso con la realidad

La Semana Social también puso en diálogo la reflexión con experiencias concretas de compromiso social.

Desde una perspectiva de ecología integral, se abordaron problemáticas vinculadas con los territorios, el trabajo, la seguridad alimentaria, el desperdicio de alimentos, los humedales, los modelos productivos y la defensa de las comunidades. Las experiencias compartidas mostraron distintas iniciativas orientadas a transformar esas realidades mediante la recuperación de alimentos, el reciclado, el turismo comunitario, la bioconstrucción, el cuidado ambiental y la generación de trabajo.

Este enfoque recupera una idea central de la Doctrina Social de la Iglesia: el desarrollo humano no puede reducirse a una dimensión económica. Debe integrar las dimensiones sociales, culturales, espirituales, relacionales y ambientales, manteniendo unidas la justicia hacia las personas y el cuidado de la Casa Común.

La universidad como espacio de diálogo y construcción

La participación del Departamento de Doctrina Social en la Semana Social reafirma la importancia de que la Universidad participe activamente de los debates que atraviesan a la sociedad y contribuya, desde el conocimiento y la formación, a la construcción del bien común.

En este sentido, estos espacios permiten profundizar una dimensión constitutiva de UCASAL: formar profesionales capaces no solo de interpretar la realidad, sino también de asumir una responsabilidad frente a ella.

La Semana Social dejó así una invitación que interpela también a la comunidad universitaria: reconocer las distancias existentes, animarse a tender puentes y transformar la reflexión en compromiso concreto.

Porque construir el bien común no constituye una tarea exclusiva de un sector. Es una responsabilidad compartida que requiere diálogo, participación, conocimiento y, sobre todo, una mirada capaz de volver a poner a la persona y su dignidad en el centro.