En el marco de un nuevo aniversario, la comunidad universitaria recordó a Javier Binda, ex decano de la Facultad, en una jornada que puso en valor su compromiso y su huella en la historia de UCASAL.
La Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias de UCASAL celebró sus 22 años de trayectoria con una jornada de encuentro y reconocimiento, en la que se rindió homenaje al M.V. Javier Binda, quien se desempeñó como decano de la unidad académica.
La celebración incluyó una misa, un espacio de recuerdo a través de un video que repasó su trayectoria y distintas acciones conmemorativas que buscaron mantener viva su memoria y destacar el legado que dejó en quienes compartieron con él la vida universitaria.
Durante la misa, Mons. Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta, agradeció el crecimiento de la Universidad y recordó el compromiso de Binda con la institución. “Damos gracias por poder decir que UCASAL es una institución que crece. Y, en ese sentido, recordamos al doctor Binda, quien puso todo su esfuerzo por nuestra universidad”, expresó.
Por su parte, la decana de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias, Dra. M.V. María de los Milagros De Haro, destacó que su recuerdo trasciende los logros alcanzados durante su gestión y permanece, especialmente, en los vínculos construidos y en su manera de estar presente para los demás. “Javier fue parte importante de la historia de esta facultad. Hoy no queremos recordarlo solo por todo lo que hizo, sino también por quién fue. Por su cercanía, su generosidad, por su manera de estar siempre presente”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el crecimiento de una institución no se mide únicamente por sus obras y proyectos, sino también por el aporte de quienes dedican su tiempo y esfuerzo a hacerla crecer. Una idea que refleja el paso de Binda por la Facultad y la importancia de las personas en la construcción de una comunidad universitaria.
El rector de UCASAL, Dr. Federico Colombo Speroni, también recordó el camino recorrido por la Facultad a lo largo de estos 22 años y puso el foco en el trabajo colectivo que hizo posibles sus logros.
En sus palabras, destacó que detrás de cada avance hay años de esfuerzo, dedicación y compromiso de quienes forman parte de la institución. “Javier era el Nihil intentatum hecho persona. Siempre con el sí permanente. Ese sí siempre llevó a la universidad a un lugar mucho mejor”, expresó.
Su testimonio puso en valor una de las características que marcaron su trayectoria: la disposición para impulsar nuevos proyectos, asumir desafíos y trabajar por una Universidad en constante crecimiento. Un modo de entender el compromiso institucional que permanece en las personas que compartieron su camino y en las iniciativas que ayudó a construir.
Como parte del homenaje, se descubrió una placa conmemorativa en el Hospital Escuela, un gesto destinado a preservar su recuerdo en uno de los espacios vinculados al desarrollo académico y profesional de la Facultad.
La jornada también incluyó la plantación de un árbol, un símbolo de continuidad y crecimiento. Sus raíces representan la historia construida por quienes formaron parte del desarrollo de la unidad académica, mientras que su crecimiento expresa la voluntad de seguir construyendo futuro a partir de ese camino compartido.
A 22 años de su creación, la Facultad celebró su historia reconociendo que el crecimiento institucional es el resultado del trabajo de muchas personas. En ese recorrido, Javier Binda dejó una huella que trasciende su gestión: permanece en los proyectos, en los vínculos y en la comunidad universitaria que ayudó a fortalecer.
Su legado sigue vivo en quienes continúan construyendo una Facultad que crece a partir del compromiso, la generosidad y la convicción de que siempre hay algo más por hacer.