“Estudiar fue complicado pero mi familia siempre me acompañó”

María Soledad López se recibió de abogada en la UAM n°55 de Victoria, Entre Ríos, trabajando y cuidando a su hijo quien creció a la par de su carrera universitaria.

A los 35 años María Soledad López decidió iniciar la carrera de Abogacía en UCASAL. “Mi marido me motivó porque sabía que era una cuenta pendiente, me dijo empezá y después vemos qué pasa” contó Soledad. En solamente 4 años, se recibió de abogada en  la UAM n° 55 de Victoria, provincia de Entre Ríos.

La experiencia de estudiar una carrera universitaria ya la tenía, pero esta vez fue diferente. Ella es también Licenciada en Nutrición, una carrera que había estudiado apenas terminó el colegio secundario. “Al ejercer me di cuenta que no era lo mío. En cambio, la abogacía sí es algo que me gustaría ser, todo lo que estudiaba me parecía interesante y quería saber más y más del tema”, relató.

Pocos años antes de comenzar la carrera Soledad trabajaba en un gimnasio como instructora de spinning y había sido mamá. Después de un tiempo dejó de lado las clases y empezó a ayudar a su marido, “estuve abocada al trabajo de mi esposo y a mi casa, no tanto a lo que yo hacía porque acomodar los tiempos con un bebé no era fácil”, contó.

Cuando su hijo tuvo 3 años, Soledad inició sus estudios y se dio cuenta que a la vida de ser madre, estudiante, trabajadora y esposa al mismo tiempo la podía manejar completamente si se organizaba. De lunes a lunes era madre y estudiante, y de lunes a jueves trabajaba con su esposo y se hacía cargo del vivero de sus padres. “Cuando mi nene estaba en la escuela aprovechaba para estudiar y en cuanto a las tareas del hogar, trataba siempre de cocinar temprano para dejar todo listo y poder estudiar”, relató.

“Me perdí muchas cosas de lo cotidiano con mi familia, porque me tenía que encerrar a estudiar. Mi esposo me decía salgamos a comer o veamos una peli y no podía porque tenía que estudiar”, recordó María Soledad, “mi hijo, cuando fue un poco más grande, me preguntaba siempre cuando rendía, yo le decía hoy rindo, terminaba de rendir y la semana siguiente cuando agarraba un libro me decía “mamá ¿pero no habías terminado de estudiar?””, contó riendo.

Al recibirse, Soledad festejó el título con su familia quien la acompañó incondicionalmente durante los cuatro años de carrera. “Recibirme fue un alivio y una gratificación bastante grande para mí porque fue todo un sacrificio y mi familia siempre me acompañó”, relató. La posibilidad de estudiar de forma virtual fue un punto fundamental que permitió a Soledad poder con todo: las responsabilidades del hogar, criar a su hijo pequeño, estar presente para su marido, estudiar la carrera de abogacía y trabajar.