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A días de la llegada del Papa, UCASAL participó de un coloquio sobre diálogo interreligioso en el MALBA

Organizado por el suplemento Valores Religiosos de Clarín, el encuentro reunió a representantes de distintos credos, sociólogos e interesados para debatir las transformaciones de la fe, la convivencia interreligiosa y cómo se palpita la visita del papa León XIV a la Argentina.

A días de la llegada de León XIV al país, la Argentina ya palpita un escenario de transformación que tocará de cerca a todos los credos y religiones. La previa está cargada de emociones, debates y encuentros, tal como lo fue “El futuro de las religiones”, un coloquio organizado por el suplemento Valores Religiosos, de Clarín. UCASAL pudo ser parte y te cuenta, en detalle, los momentos más importantes del evento que tuvo lugar en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA).

¿Cómo construir la unidad en una sociedad atravesada por diferencias? Este fue uno de los disparadores que llamó a intercambiar opiniones entre los líderes religiosos más importantes del país. Representantes de distintos credos coincidieron en que el diálogo es una herramienta fundamental para fortalecer la convivencia y superar las divisiones. La diversidad no fue presentada como un obstáculo, sino como una oportunidad para construir una sociedad más abierta al encuentro.

“En la desigualdad también está la riqueza, no tenemos que pensar todos iguales”, sintetizó Pilar Bosca, directora general de Cultos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En una sociedad atravesada por diferencias políticas, sociales, culturales y religiosas, poder dialogar –sin conflicto y con respeto mediante– es una condición para construir una convivencia más sólida.

El encuentro fue de los más convocantes y contó con diferentes paneles para analizar el diálogo interreligioso desde distintos puntos de vista. 

La forma de creer también se transforma

El modo de vivir la religión está cambiando. Mientras crece la cantidad de personas que se distancian de las instituciones religiosas, las creencias y las búsquedas espirituales individuales continúan ocupando un lugar importante en la sociedad argentina.

Durante el coloquio, el sociólogo Manuel Hermelo, de la Universidad Católica Argentina (UCA) y director de Opinión Pública de Voices!, compartió datos sobre las creencias de los argentinos: nueve de cada diez creen en Dios y el 57 % se identifica como católico. También señaló que seis de cada diez personas se consideran religiosas, aunque las prácticas comunitarias e institucionales pierden peso frente a formas más personales de vivir la fe.

“Puede haber mayor individualismo, pero también una mayor incertidumbre”, sostuvo Hermelo. En ese escenario, agregó: “Por un lado, estamos viviendo una transformación tecnológica sin precedentes. Esta incertidumbre nos lleva a preguntas metafísicas”.

El especialista planteó que las instituciones religiosas tendrán que adaptarse a estos cambios: podrían tener menos peso normativo, pero conservar una función social relevante. En sus palabras, “la religión no desaparece, sino que se transforma. Pero se vuelve más personal”.

Casi 8 de cada 10 personas consideran importante el diálogo interreligioso, señaló Manuel Hermelo, al compartir datos sobre las percepciones sociales en torno a las religiones y la convivencia.

En la misma línea, Juan Cruz Esquivel, sociólogo e investigador del CONICET y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), señaló que aumentó la proporción de personas que no se consideran religiosas, aunque persisten las prácticas individuales. “Se conservan las prácticas más individuales. Hay procesos de individuación de las creencias. Muta la forma de practicar la religión”, explicó.

El investigador también puso el foco en las nuevas generaciones: “En los jóvenes se cree sin pertenecer y se acentúa la individualización”.

Sin embargo, el distanciamiento de las instituciones no implica necesariamente la desaparición de su función social. Esquivel destacó que los templos y las iglesias continúan siendo espacios de referencia y contención, donde las personas pueden encontrar acompañamiento espiritual, formación educativa y orientación ante distintas necesidades.

“El desafío es cómo interpelar a una sociedad que cambió. Que tiene otra conexión con los tiempos. Las formas tradicionales son menos eficaces, no solo le pasa a las instituciones religiosas, también a las escuelas”, afirmó. Y agregó: “Vivimos etapas de transformación y la religión también lo vive. No hay que asustarse, hay que acompañarlas y adaptarlas a los climas de época para dar respuesta a la sociedad”.

Por su parte, Arturo Fitz Herbert, de la Universidad Austral, se refirió a los cambios que pueden atravesar las personas a lo largo de sus vidas. “El distanciamiento no implica conflicto”, señaló, y destacó la importancia de seguir cultivando la tolerancia interreligiosa.

El diálogo frente a la polarización

La convivencia entre distintas confesiones fue otro de los ejes centrales de la jornada. En el panel sobre Los desafíos de las religiones en la Argentina, moderado por Sergio Rubín, periodista especializado en religión de Clarín, participaron monseñor Ángel Macín, obispo de Reconquista y presidente de la Comisión Episcopal de Diálogo Interreligioso; Christian Hooft, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA); Claudio Epelman, director del Congreso Judío Latinoamericano; y Omar Massud, presidente del Centro Islámico de la República Argentina.

Los participantes coincidieron en la necesidad de profundizar el diálogo sin prejuicios y de sostener una convivencia que no dependa únicamente de la buena voluntad, sino también de decisiones y acciones concretas.

Epelman advirtió sobre los riesgos de la polarización y la circulación de discursos de odio. “Tenemos que cuidar la convivencia interreligiosa. No es producto de la providencia divina, sino de las decisiones que nosotros tomamos”, afirmó.

También alertó sobre la multiplicación del antisemitismo y los prejuicios en las redes sociales, y planteó la necesidad de construir redes solidarias para enfrentar estos discursos.

Hooft, por su parte, destacó el desafío que tienen los líderes religiosos de actuar de acuerdo con los valores que predican. “Profundizar el diálogo sin juzgar nos va a llevar a un lugar mejor”, expresó. Además, señaló que la digitalización está transformando las maneras de vivir la fe, ya que muchas personas mantienen hoy su vínculo religioso desde sus casas, a través de computadoras o teléfonos.

La conversación también abordó la participación de las mujeres en las comunidades religiosas. Los referentes reconocieron que todavía existen desafíos en materia de igualdad y acceso a espacios de decisión, y señalaron la importancia de seguir promoviendo una participación más equitativa tanto en el ámbito religioso como en la sociedad.

La visita del Papa como oportunidad para la unidad

La próxima llegada del Papa León XIV a la Argentina atravesó las reflexiones del encuentro. Para los participantes, su visita puede contribuir a generar espacios de encuentro y transmitir un mensaje de paz que trascienda las diferencias religiosas y políticas.

Monseñor Raúl Pizarro, secretario general de la Conferencia Episcopal Argentina y coordinador de la visita papal, explicó que el objetivo es que la llegada del pontífice pueda superar las divisiones coyunturales. “Lo que vamos a vivir es una visita apostólica y pastoral. Nos propusimos no entrar en la grieta y trascender las peleas coyunturales de la Argentina”, sostuvo.

También destacó el trabajo conjunto entre personas con distintas miradas: “El Papa ya está haciendo milagros. Nos puso en una misma mesa para sentar acuerdos. Hace posible lo que quizás hubiera sido imposible. Pensamos muy distinto muchas cosas, pero estamos trabajando juntos”.

Claudio Epelman consideró que el impacto de la visita excederá a la comunidad católica. “La visita del papa va a ser un hecho trascendental para todo el país. Hay un país movilizado por el mensaje de un líder. Está impactando no solamente en la iglesia católica”, afirmó.

En la misma línea, Omar Massud sostuvo que la visita “es un faro para la humanidad y una persona que trasciende las religiones”.

Por su parte, Pilar Bosca, destacó la oportunidad que representa este acontecimiento para fortalecer los vínculos entre las comunidades de fe: “La llegada del Papa es una oportunidad para reforzar lazos y apostar por la paz y la unidad”.

De la tolerancia a la convivencia

El aporte del diálogo interreligioso a la sociedad argentina fue el eje de otro de los paneles, que contó con la participación del padre Guillermo Marcó, el rabino Daniel Goldman y Omar Abboud, copresidentes del Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI), junto con la dirigente evangélica Cynthia Hotton.

Goldman propuso distinguir entre tolerancia, coexistencia y convivencia. “El primer estadio es el de la tolerancia. Siempre se tolera desde el poder. El segundo nivel tiene que ver con la coexistencia. El tercero con la convivencia”, explicó.

Para el rabino, el desafío consiste en transformar las experiencias de diálogo en una práctica cultural sostenida: “El desafío es cómo transformar la moda en cultura y la cultura en convivencia”.

También destacó una particularidad del contexto argentino: “La naturalidad no tiene que ser noticia. Argentina vive el diálogo interreligioso con naturalidad”.

El encuentro cerró con un mensaje de esperanza frente a la polarización. Monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, destacó el potencial del mensaje papal para contribuir a la unidad: “El mensaje del papa nos llena de esperanza, de unión efectiva a una sociedad polarizada”.

Las reflexiones compartidas durante el coloquio dejaron una idea en común: las diferencias no tienen por qué convertirse en barreras. En una sociedad en transformación, sostener el diálogo y convertir la tolerancia en convivencia concreta aparece como uno de los principales desafíos para las comunidades religiosas y para el conjunto de la sociedad.

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