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La mirada de Sergio Rubin sobre la nueva encíclica de León XIV: “La inteligencia artificial es una verdadera revolución”

El periodista y especialista en religión analizó junto a UCASAL el alcance de Magnifica Humanitas, el documento con el que el Papa León XIV busca abrir un debate ético, social y educativo sobre la inteligencia artificial y el futuro de la humanidad.

La inteligencia artificial ya no es solo una cuestión tecnológica. Para la Iglesia Católica, se convirtió en uno de los grandes desafíos humanos y sociales de esta época. En ese contexto, el Vaticano presentó Magnifica Humanitas, la primera encíclica del papa León XIV, centrada en el impacto de las nuevas tecnologías sobre la vida de las personas, las relaciones humanas y el futuro de las sociedades.

En diálogo con la Universidad Católica de Salta (UCASAL), el periodista y especialista en religión Sergio Rubin analizó el significado del documento y destacó que la encíclica busca poner en el centro a la persona humana frente a una transformación tecnológica sin precedentes.

“Es una encíclica que fundamentalmente trata sobre la persona humana y yo me atrevería a decir que también sobre los riesgos que entrañan las nuevas tecnologías”, sostuvo Rubin. Según explicó, el texto no realiza un análisis técnico sobre la inteligencia artificial, sino que propone una reflexión profunda sobre cómo las personas se relacionan con estas herramientas y cuáles son los desafíos éticos que plantean.

Para el especialista, la IA es una verdadera revolución: “Tiene un impacto sobre nuestras vidas que no sabemos en qué puede terminar. Puede ser algo muy beneficioso, que seguramente lo será, pero también entraña sus riesgos”, anticipa Rubín.

Uno de los puntos que el periodista consideró más importantes es la advertencia que hace León XIV sobre el carácter no neutral de la inteligencia artificial. Para Rubin, esa definición marca una diferencia central porque obliga a pensar no solo en las herramientas tecnológicas, sino también en las consecuencias sociales, culturales y humanas de su utilización.

El escritor señaló, además, que la encíclica plantea dos grandes ejes de trabajo: la regulación y la educación. Sobre el primero, explicó que el documento insiste en la necesidad de que los Estados y los organismos internacionales avancen en marcos regulatorios capaces de acompañar el desarrollo tecnológico.

El segundo eje, para el especialista, está vinculado con la formación de las personas y especialmente de las nuevas generaciones. Rubin se refirió a la necesidad de educar en un uso consciente y responsable de las tecnologías.

A lo largo de la entrevista, también destacó que la Iglesia no busca posicionarse desde el rechazo frente a la innovación, sino desde una mirada crítica y humanista. “Cerrarse a los avances tecnológicos sería remar contra la corriente y algo absurdo”, afirmó, aunque aclaró que el documento también advierte sobre los riesgos que pueden surgir si el desarrollo tecnológico no está acompañado por un crecimiento moral y social.

En esa línea, planteó una reflexión sobre las contradicciones del presente: “Estamos todos maravillados con las nuevas tecnologías (…) y sin embargo, en los últimos años se han multiplicado las guerras, las matanzas”. Para el periodista, el gran desafío actual es lograr que el avance tecnológico vaya acompañado de una formación ética capaz de fortalecer los vínculos humanos y el compromiso social.

Rubin también se refirió al papel de las universidades católicas frente a este nuevo escenario y consideró que tienen una responsabilidad clave en la difusión y el análisis de la encíclica. “Es un compromiso para la Universidad Católica”, aseguró, al tiempo que señaló que los jóvenes ya están profundamente atravesados por la inteligencia artificial y necesitan espacios para debatir críticamente sus alcances.

En cuanto a las formas de “bajar” el documento a la realidad, el periodista animó a las instituciones a tomar la encíclica y difundirla. “Hay que buscar la manera de hacerla más atractiva para conseguir una interactividad. Yo supongo que a los jóvenes les tiene que interesar. Por supuesto, es un tema súper relevante”, remarcó. 

Finalmente, el periodista vinculó esta nueva encíclica con la continuidad del legado de Francisco y la impronta del papa León XIV. Según expresó, el nuevo pontífice mantiene una mirada social y pastoral cercana a la de su antecesor, aunque con un estilo propio. “Tiene la misma visión y la misma cabeza en cuanto al tema religioso y social que Francisco”, sostuvo.

Con Magnifica Humanitas, la Iglesia vuelve a intervenir sobre uno de los grandes debates contemporáneos y propone abrir una discusión que atraviesa no solo a la tecnología, sino también a la educación, la política, la ética y el futuro de las relaciones humanas.

Leé la primera encíclica del papa León XIV: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html