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Lucas Sevillano: cuando estudiar, trabajar y crecer en UCASAL se vuelven parte de una misma historia 

Visitó el Campus Castañares en la secundaria sin imaginar que terminaría graduándose y trabajando allí. La historia del médico veterinario ilustra cómo el vínculo con la comunidad académica trasciende las aulas. 

Hay historias que no se escriben de una sola vez. Se construyen con oportunidades, encuentros, esfuerzos y pequeños momentos que, con el paso del tiempo, terminan formando parte de algo mucho más grande. La de Lucas Sevillano es una de ellas: llegó a UCASAL como estudiante, recibió una beca, encontró aquí su primer trabajo y hoy desarrolla su profesión en el Hospital Escuela de Pequeños Animales.

Su recorrido es el segundo testimonio de ADN UCASAL, el proyecto audiovisual institucional que busca conocer, a través de las voces de quienes integran nuestra comunidad, las experiencias, los recuerdos y los vínculos que hacen de cada trayectoria una historia única. Porque el ADN también está en aquello que hacemos todos los días, en los equipos que integramos y en el sentido de pertenencia que se construye con el tiempo.

Para Lucas, todo comenzó incluso antes de ingresar a la Universidad. En su último año de secundaria visitó el Campus Castañares y quedó sorprendido por ese espacio que años más tarde se convertiría en parte de su vida. Llegaron las mañanas de madrugar, los dos colectivos para llegar a clases, los años de estudio y también una beca que le permitió sostener el sueño de convertirse en médico veterinario.

Pero su vínculo con UCASAL no terminó al completar la carrera. El último día de clases, mientras todavía le quedaban ocho materias para 

recibirse, se acercó al Departamento de Becas.Allí surgió una oportunidad inesperada: presentar su currículum y acceder a su primera experiencia laboral. Así comenzó un nuevo capítulo, primero en Mesa de Ayuda y luego en otras áreas, acompañando a estudiantes que daban sus primeros pasos en la Universidad.

Hoy, ya como profesional, Lucas forma parte del Hospital Escuela de Pequeños Animales y se desempeña en el área de tomografía computada. Allí no solo pone en práctica aquello para lo que tanto estudió, sino que también participa de la formación de futuros profesionales y trabaja con equipamiento de primera calidad para brindar atención a los pacientes. Un presente que, según cuenta, alguna vez estuvo lejos de sus planes.

“Yo amo mi universidad”, dice Lucas al mirar hacia atrás. Y en esas palabras se resume buena parte de un recorrido marcado por la gratitud, las oportunidades y el crecimiento. Su historia es una invitación a conocer todo aquello que sucede detrás de cada tarea y de cada rol que forma parte de UCASAL. Para descubrirla completa, te invitamos a ver el segundo testimonio de ADN UCASAL.

¡Mirá el video y conocé más!