El conversatorio convocó a especialistas de México y Uruguay para compartir resultados de investigaciones sociohistóricas sobre psicología, psiquiatría y otros saberes “psi”, en diálogo con experiencias de investigación desarrolladas en el Noroeste argentino.
La Universidad Católica de Salta fue sede de un conversatorio académico sobre los estudios sociohistóricos de las disciplinas “psi”, que reunió a investigadores de reconocidas instituciones universitarias de Iberoamérica para compartir resultados y perspectivas de investigación en torno al desarrollo histórico y social de estos saberes.
La actividad contó con la participación del Dr. Andrés Ríos Molina, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la Dra. Teresa Ordorika Sacristán, socióloga e investigadora de la UNAM; y el Dr. Jorge Chávez, profesor titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (UDELAR), Uruguay.
El conversatorio tuvo como propósito presentar experiencias de investigación desarrolladas en distintos puntos de Iberoamérica desde una perspectiva sociohistórica, abordando las relaciones entre los saberes “psi”, las instituciones, la sociedad y las formas en que estos conocimientos fueron construyéndose y circulando en diferentes contextos.
Una mirada histórica y social sobre los saberes “psi”
Los estudios sociohistóricos de las disciplinas “psi” -que comprenden campos como la psicología y la psiquiatría- articulan aportes de la Sociología del Conocimiento y la Historia Crítica para comprender cómo se desarrollaron estos saberes y qué vínculos establecieron con las sociedades en las que surgieron.
En este sentido, la Dra. Teresa Ordorika Sacristán destacó la importancia de la sociología para analizar cómo las sociedades definen y legitiman el conocimiento. Desde esta perspectiva, explicó que esta disciplina permite estudiar “cómo las sociedades construyen aquello que es conocimiento”, así como los criterios mediante los cuales determinados saberes adquieren reconocimiento y legitimidad.
Por su parte, el Dr. Andrés Ríos Molina señaló que la investigación histórica permite vincular los procesos del pasado con los desafíos actuales. En sus palabras, la historia constituye una posibilidad para entender el presente, más allá de ser simplemente un conjunto de datos sobre lo ocurrido.
Desde su trabajo sobre la historia de la psiquiatría en América Latina, el investigador también subrayó que los problemas de salud mental de las poblaciones latinoamericanas exceden el marco clínico y requieren ser comprendidos en relación con procesos económicos, sociales, políticos e ideológicos. Esta mirada multidimensional permite revisar las experiencias institucionales del pasado, reconocer sus dificultades y recuperar iniciativas y desarrollos propios de la región.
Asimismo, estos estudios permiten analizar la circulación de los saberes psicológicos y psiquiátricos, las prácticas vinculadas con la atención de personas con padecimientos mentales y las respuestas que las instituciones construyeron en diferentes momentos históricos.
Del conocimiento a la reflexión sobre las prácticas
El abordaje propuesto durante el encuentro incorporó herramientas provenientes de la historia crítica de la psicología, los estudios de la gubernamentalidad y los estudios sociales de la ciencia y la tecnología.
Estas perspectivas permiten formular preguntas sobre el modo en que
se producen, legitiman y utilizan los conocimientos y, especialmente, sobre las implicancias de las prácticas profesionales y científicas en distintos contextos sociales.
En esta línea, el Dr. Jorge Chávez planteó la importancia de comprender el conocimiento psicológico como una producción situada, atravesada por condiciones culturales e históricas particulares. Desde su perspectiva, estos saberes no son universales ni neutrales, ya que su aplicación genera efectos sobre las comunidades, las poblaciones y las personas.
El investigador también destacó la necesidad de reconocer los conocimientos que producen las propias comunidades y ponerlos en diálogo con los desarrollados en ámbitos académicos y profesionales. Esta perspectiva invita a examinar cómo se construyen los saberes, qué impactos tienen y qué realidades contribuyen a configurar.
En este sentido, el encuentro recuperó una pregunta central para este campo de estudios: “¿Qué hacemos con lo que sabemos?”, como punto de partida para reflexionar sobre los usos sociales del conocimiento y las responsabilidades que implica su producción.
Investigación y diálogo académico en el NOA
La presencia de investigadores de México y Uruguay permitió establecer un contrapunto con investigaciones y experiencias de investigación que se encuentran en desarrollo en el Noroeste argentino, favoreciendo el intercambio de perspectivas y la construcción de nuevos diálogos académicos.
La participación de especialistas de instituciones como la UNAM y la UDELAR también contribuyó a fortalecer los vínculos académicos internacionales y a generar espacios de intercambio en torno a problemáticas compartidas desde diferentes tradiciones de investigación.
Al referirse al valor de estos encuentros, el Dr. Jorge Chávez destacó que la investigación científica se sostiene en comunidades y que la colaboración es fundamental para el avance del conocimiento. En este sentido, remarcó la importancia de fortalecer los vínculos entre universidades y equipos de investigación de la región, que comparten realidades y contextos cercanos.
El intercambio entre investigadores permite, así, compartir experiencias, ampliar las perspectivas de análisis y construir nuevas preguntas sobre la historia y el desarrollo de los saberes “psi” en Iberoamérica.
Una iniciativa financiada por el Grupo La Rábida
El conversatorio fue financiado por el Grupo La Rábida, una articulación que resultó fundamental para el desarrollo de esta propuesta y que posibilitó la participación de investigadores internacionales y la generación de este espacio de intercambio académico.
La iniciativa se inscribe en una dinámica de cooperación universitaria que favorece la circulación de conocimientos, experiencias y perspectivas entre instituciones de distintos países, fortaleciendo la investigación y la internacionalización de la educación superior.
Para UCASAL, este tipo de encuentros representa una oportunidad para profundizar el diálogo académico, promover la investigación y poner en contacto las producciones desarrolladas en la región con debates y experiencias de otros espacios universitarios de Iberoamérica.