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Una misa para iniciar el segundo semestre con fe, reflexión y compromiso

Mons. Mario Antonio Cargnello, Arzobispo de Salta, presidió la Santa Misa en UCASAL y llamó a la comunidad universitaria a asumir con humildad los desafíos del presente, proyectarse hacia el futuro y aprender a perdonar.

La comunidad universitaria de la Universidad Católica de Salta se congregó en la Capilla Santísima Trinidad en el Campus Castañares, este jueves 13 de agosto, para participar de la celebración de la Santa Misa, que dio inicio al segundo semestre académico.

La celebración fue presidida por Mons. Mario Antonio Cargnello, Arzobispo de Salta y Gran Canciller de UCASAL, quien invitó a los presentes a vivir esta nueva etapa desde la fe, la reflexión y una mirada integral sobre la persona y la sociedad. La misa había sido convocada por la Universidad como un espacio de oración para poner en manos de Dios los caminos, proyectos, sueños y desafíos del nuevo semestre.

Durante su homilía, el Arzobispo tomó como punto de partida las lecturas correspondientes a la jornada: lectura de la profecía de Ezequiel (Ez 12, 1-12) y el Evangelio según san Mateo (Mt 18, 21–19, 1), centrado en la importancia del perdón.

A partir del texto de Ezequiel, Mons. Cargnello se refirió al contexto de dificultad que atravesaba el pueblo de Israel, marcado por la inminencia de la deportación del Reino de Judá hacia Babilonia. En ese escenario, el profeta recibe de Dios la misión de realizar determinados actos que funcionan como signos para que el pueblo pueda comprender lo que estaba sucediendo y anticipar aquello que vendría.

Desde allí, el Arzobispo propuso una reflexión sobre el sentido de la universidad y su responsabilidad frente a la realidad. En su mirada, la universidad tiene también una dimensión profética: debe ayudar a las personas a comprender el presente, interpretar los desafíos de su tiempo y, a partir de ese conocimiento, proyectarse hacia el futuro.

En este sentido, destacó la necesidad de asumir una actitud de conciencia sobre la propia fragilidad y sobre todo aquello que todavía 

se desconoce. La búsqueda del conocimiento, la investigación, el estudio y el avance de las ciencias son caminos fundamentales, pero deben estar acompañados por una dimensión de sabiduría que permita alcanzar una visión integral del ser humano, de la sociedad, de los vínculos y del rumbo que se quiere construir.

La reflexión se vinculó luego con el Evangelio del día, en el que Pedro pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar a quien lo ofende. La respuesta de Jesús —“setenta veces siete”— plantea el perdón como una actitud permanente y no como un límite que pueda contabilizarse.

A partir de este pasaje, Mons. Cargnello llamó a reconocer que las personas son frágiles y no son perfectas. Por ello, subrayó la importancia de aprender a perdonarse y a perdonar siempre, entendiendo el perdón como una dimensión necesaria para construir vínculos más humanos.

Así, la celebración dejó como mensaje para el comienzo del segundo semestre la invitación a transitar la vida universitaria con una mirada amplia: con humildad frente a lo que aún queda por conocer, compromiso con el estudio y la investigación, sabiduría para comprender la realidad y apertura para construir vínculos basados en la comprensión y el perdón.

La Santa Misa se constituyó de este modo en un momento de encuentro para la comunidad de UCASAL, que inició una nueva etapa académica poniendo en el centro no solo los desafíos propios de la formación profesional, sino también la búsqueda de una educación orientada al desarrollo integral de la persona.