UCASAL PUERTO IGUAZÚ: Con constancia los objetivos se logran

María Luz Crosta estudió la carrera de Contador gracias a la compañía constante de su familia y tras mucho esfuerzo, recibió el título con su bebé en brazos, Santino.

María Luz Crosta se recibió de Técnico Superior Administrativo Contable, hizo cursos y todo lo que disponía en su localidad pero su sueño siempre fue ser contadora. “Cuando salí del secundario, averigüé en la UCASAL y eran 5 años online, pero en ese momento yo no tenía internet en mi casa entonces no era una opción”, comentó Luz.

“Volví a averiguar años después de unos años, y en 2018 empecé de cero en la UCASAL”, relató. “Estudiar a distancia es cuestión de fuerza y voluntad porque no es fácil. Cuando empecé trabajaba 5 horas al día de lunes a viernes, y solo tenía a mi mamá y a mi novio. Llegaba a mi casa, comía, dormía una siesta y después empezaba a estudiar y a hacer trabajos prácticos”, relató.

Sin embargo, durante la carrera, todo cambió. “Por la pandemia, dejé de trabajar y me dediqué a rendir las materias que tenía pendiente”, comentó. En 2021, cuando Luz estaba cursando el último año de la carrera y le quedaban 6 materias para regularizar, quedó embarazada, “en ese momento me dediqué a estudiar y a cuidar mi panza”, contó.

“El último año fue un poco complicado porque si bien eran pocas materias, eran materias con mucha carga horaria. Además tenía que rendir en los turnos extraordinarios”, comentó. “Para estudiar, como cualquier estudiante, me ponía a tomar mates a la 1 de la mañana y me empezó a dar acidez. Claro, yo estaba embarazada, y no podía cebar mates a la 1 de la mañana como antes”, relató entre risas, “igualmente, siempre tuve el apoyo de mi mamá que todos los fines de semana se sentaba a mi lado y me preparaba mate, ella tomaba unos cuantos y me daba los lavados para que no me de acidez”.

Con su panza, rindió en los turnos extraordinarios, regularizó y finalizó las materias que tenía del último año de la carrera. En cuatro años, Luz Crosta se recibió con su bebé en brazos de su soñada carrera: Contador Público. “Empecé asustada, pero realmente fue bueno porque uno mismo maneja sus tiempos y siempre hay un ida y vuelta con los profesores y compañeros”, comentó Luz, “al recibirme conseguí un lindo trabajo y satisfacción propia, porque yo quería tener estudios universitarios, quería ser contadora”.

La constancia para conseguir lo que siempre quiso caracterizó a Luz, quien paso a paso, se convirtió en Contadora Pública en solamente cuatro años, estudiando con su bebé en la panza y “tomando mates lavados al lado de su madre”.